ELSA RIVEROS ARTISTA

Me gradué en 1982 de un colegio de monjas Benedictinas en la ciudad de Bogotá, Colombia.

A mis 56 años puedo decir que esta institución fue incorrecta para una niña artista, rebelde y curiosa como yo.  Entre una disciplina rigurosa y una aridez total en las artes plásticas se pasaron 7 años donde lo mas arriesgado eran unas clases de tejido a dos agujas.  Y Para hacer justicia rescato un concurso de Villancicos donde todas afinadas o no teníamos que participar.

De familia de padres artistas pero dedicados profesionalmente a la salud (oftalmólogo mi padre y enfermera quirúrgica mi madre) me negué a seguir sus pasos y estudié Diseño Textil y Bellas Artes.  Era la primera vez que pasaba todo el día tomando clases que me hacían feliz especialmente cuando entré a la Universidad de los Andes a estudiar Artes Plásticas.  Los días se pasaban entre óleos y carboncillo, fotografía y diseño y los mejores profesores que ofrecía el país, artistas reconocidos nacional e internacionalmente.  

madre - Elsa Riveros Padre Elsa Riveros

El mundo era mas grande que el colegio y mi casa.  No mas uniformes, no mas restricciones. Tenía muchos amigos del género opuesto prohibidos en el colegio de solo mujeres. Pero mi felicidad no era la felicidad de mis padres quienes pensaron que yo me estaba descarrilando cuando la verdad me estaba encontrando.

Así es que pase de los Andes a la Universidad del Opus Dei para estudiar algo mas formal: Comunicación Social. La Universidad de la Sabana se convirtió en una pesadilla y la música empezó a tomar un rumbo inesperado de grabaciones y éxito. Mi liderazgo como vocalista de Pasaporte se fortaleció, la música original de la banda fue aceptada por SONOLUX, luego la radio. Eramos imparables. (Ver Discografía).

Un primer matrimonio me lleva a la capital de Estados Unidos y un segundo a la Antigua Guatemala donde nace mi hijo Diego Antonio Riveros-Moore.

De regreso a DC retomo mi carrera como activista comunitaria (me había graduado de Ciencia Política en Towson University) y empiezo a tomar clases de pintura en la escuela de Arte «The Art League» con Diane Tesler reconocidas artista norteamericana.
Soy la única que utiliza pastel óleo, grandes crayones pastosos como lápiz labial marca Sennelier, una invención del Señor Sennelier para complacer un pedido hecho por Pablo Picasso.

El tema variaba poco: mis perros, Diego con perros, perros con dueños, los perros de mi hermana Margarita, perros callejeros de Bogotá o Santa Marta.  Los colores, siempre vivos tal como me los mostró mi amada Guatemala. Pero una vez consigo un trabajo estable el dinero entra por una puerta y la pintura sale por la puerta trasera. Así paso un par de años sin tocar a Sennelier hasta que un día empiezo a pintar a una señora centenaria a quien estoy cuidando y con quien paso cientos de horas.  

Durante seis años compartí con Karla Heurich Harrison y ella se convierte en mi modelo favorita al igual que sus vecinas de piso.  Lo que hacia era fotografiarlas en el día y las pintaba en las noches mientras dormían.  Mis cuadros de esta época reflejan el deterioro mental de mis musas amadas debido a la edad ( en el caso de Karlita)  o el Alzheimer’s. 

En un viaje a Colombia con mi hijo Diego (artista como sus padres) me pide que le compre plastilina de varios colores para hacer figuritas mientras yo grabo mi primer trabajo como solista VIVIR POR TI. 

En una tarde lluviosa de Bogotá con el día libre para compartir con Diego decidí terminar unos cuadros con este material es decir aplicar la plastilina como si fuera pintura. 

Me encantó el resultado. Tenía relieve, la plastilina se dejaba manejar fácilmente. Esta ha sido una aventura maravillosa. Con el tiempo he llegado a conocer a profundidad el material y los temas que me inspiran son muchos. 

A partir de la elección de Donald Trump, el presidente, su staff, familia y aliados se han convertido en el tema de mis pinturas (plastilina/pastel óleo). La mujer politóloga volvió a salir pero ahora protestando a través de sus pinturas.

Mi cuadro «Khashoggi NON Pulp Fiction» ganó tercer lugar en una Exhibición Nacional con Jurado.

elsa riveros paint

Pinto lo que me duele no lo que me gusta y cuando quiero pintar lo que me gusta pinto perros y gatos.

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